mayo 30, 2006

Una bendición ante nuestra desgracia

Este articulo no se publico en el Suplemento Salud del periódico Hoy..


 

 

Es seguro que ustedes leyeron la entrevista que la periodista Ana Mitila Lora del matutino semanal Digital le hiciera a la Sra. Carmen Rita Pérez Pellerano, yo la leí y sentí un gran dolor y una enorme indignación, de tan solo pensar que así viven muchas mujeres dominicanas, sometidas, hostigadas, abusadas, calumniadas, maltratadas, sin vida… No es justo.

El hecho que narra la señora Carmen Rita, tiene dos connotaciones importantes, la primera; ella habló, la segunda; el medio publicó. Por ello hay que decir: VAMOS POR BUEN CAMINO!!

La libertad en el ser humano es un derecho, nadie puede coartarlo, mucho menos pisotearlo. Estoy segura que Carmen Rita Pérez, comenzó a vivir una vez más desde el mismo momento en que expresó su tragedia públicamente. Mi esperanza es, que las miles y miles de mujeres dominicana sometidas a malos tratos y abusos por sus parejas o exparejas hagan esta historia suya y puedan tomar una decisión que cambie el color de sus días.

Habría que esperar una respuesta de apoyo de las autoridades competentes y un pronunciamiento oficial de la Secretaria de Estado de la Mujer, por ella y por todas las mujeres que como a ella le están robando su derecho a una vida plena y feliz.

Mi respeto a Digital y a la periodista Ana Mitila Lora, el periodismo con enfoque de género hace mucha falta en nuestro país. Esa primera plana ha sido una bendición ante nuestra desgracia, espero que no sea la última.

Mi respeto y solidaridad a Carmen Rita Pérez Pellerano, su coraje abre un nuevo camino en su vida y en la de muchas mujeres que se ven en ese mismo espejo. Mis mejores deseos de que su hija pronto este en sus brazos.


mayo 26, 2006

Yo los vi...

 
 
 
 
 

 

 
 
En el mundo se levanta una voz de alarma en defensa de niños, niñas y adolescentes víctimas de la explotación sexual y comercial que les roba sus derechos fundamentales. Esta explotación sexual tiene múltiples variables que van desde el abuso sexual por parte del adulto, hasta la remuneración económica por los favores, forma asquerosa de coerción que violenta su infancia.
 
Los datos estadísticos que presenta UNICEF son escandalosos; más de dos millones de niños y niñas (en su mayoría) son abusados anualmente, siendo la pobreza una de sus principales causas. La explotación sexual infantil es un mal universal y la República Dominicana no escapa de este horrendo hecho, pues nuestras niñas y niños están siendo abusados, se torna oscuro su futuro y el del país, yo los vi.

Vi en la Costa Norte, niños y niñas abusados, por hermanos, abuelos, tíos, vecinos, primos, extranjeros. etc., etc. Los vi acogidos en un lugar de buena voluntad que les ofrece un programa de esperanza hacia una nueva vida. Niñas tristes y sin alegría en sus miradas, niños con las manos sin sitio, se cubrían el rostro, bajaban la vista, miraban sin ver o veían sin mirar, creo haber visto una media sonrisa esperanzada en alguno de ellos o tal vez fue una ilusión ante la trágica realidad que tenía frente a mí. La desesperanza e incertidumbre, el dolor y la tristeza de los niños, niñas y adolescentes de este pueblo, ES UNA VERDAD.

Nuestra sociedad se desvía, y nosotros con ella, estamos convirtiéndonos en prisioneros pesimistas y lastimeros de la misma, vamos de lamentos en lamentos, desenfocados y nos estamos hundiendo, permitiendo que les roben la inocencia a nuestros hijos. No podemos negarnos a cumplir con nuestro deber ciudadano, a nuestra responsabilidad social, actuemos, y una manera de hacerlo sería cooperar y participar con las entidades, individuos y organizaciones que ya están enfrentando la situación y, sobre todo, tratemos de no ser indiferentes y busquemos la sensibilidad necesaria para enfrentar esta realidad.

mayo 19, 2006

El precio hay que pagarlo

 
 

 

 
 
 
En conversación con una amiga….
¿Por qué después de diez años de mi vida entregada a el, se olvida de las responsabilidades que adquirimos juntos?
¿Por qué me prometió villas y castillas y hoy no tengo mas que soledad?
¿Por qué nunca me permitió realizar mi vida profesional, para que solo me dedicara a el?
¿Por qué no reconoce a nuestro hijo?
¿Por qué me decía que solo me quería a mi?
¿Por qué me decía que llegaría a las nueve y nunca llegaba?
¿Por qué decía que esa vieja lo tenia harto y aburrido?
¿Por qué me mando flores y nunca llegó?
¿Por qué cuando se enoja conmigo desaparece como para castigarme, aun yo tenga la razón?
... Son tantos los porqués sin respuestas en una relación de amantes, que se escribirían con ellas mil y tantas columnas. La realidad es una, con mil variables, con tantas como seres humanos se combinen para tener relaciones clandestinas que le proporcionen placer, y es qué, se juntan dos que se esconden y se citan furtivamente de las miradas ajenas, en realidad, se juntan dos desconocidos que no siempre tendrán la oportunidad de conocerse bien fuera de una cama.

El hombre - no me gusta tocar el sentimiento masculino en lo que escribo, aunque hoy hago una excepción - es un ser maravilloso, divinamente niño y extremadamente egoísta del placer, por lo que no sabe desprenderse de lo que esta disfrutando y se hace un experto en el manejo de entuertos amorosos.

Nosotras románticas, ante un piropo en el momento oportuno ya sentimos que estamos amando o ante una billetera manejable queremos crear un compromiso eterno. Ni ellos ni nosotras podemos pretender responsabilidades que surgen como espejismos coyunturales y pasionales o por necesidad y codicia. En las relaciones de amantes, hombres y mujeres pasan muchas vicisitudes en mayor o menor grado. Las preguntas siempre surgirán, las respuestas nunca tendrán una respuesta de fiar.

Para quien esta amando de verdad será muy difícil manejarlo, para las que tienen un claro objetivo económico también, en ambos casos, el precio hay que pagarlo. Les remito al artículo Amigos–amantes del 13 de enero http://www.hoy.com.do/app/article.aspx?id=61574 de este Suplemento de Salud.

mayo 05, 2006

Mercado y consumo de hombres


 

 
 
 
Cuando surgió el uso del término metrosexual, todas sin excepción lo usábamos, comentábamos de el, era tema de conversación en los diferentes medios, en ambientes familiares y de amigos. Muchas de nosotras anunciábamos el deseo de tener un romance con un metro y no precisamente el de Diandino, sin darnos cuenta de que estábamos consumiendo el nuevo producto del mercado de la moda; el hombre.

 
Hoy, el metrosexual cumplió su rol en el mercado, consumió muchas cremas y muchas mujeres, pero su carnaval ya pasó... Los hombres que se depilan, que se tiñen, que tienen un exceso de culto al cuerpo, son los metrosexuales, por lo tanto se pueden ir guardando en el closet y dar paso al hombre que todas hemos soñado y que hoy le llaman ubersexual y hombre del futuro. El ubersexual supone la vuelta de una masculinidad perdida. “Si el metrosexual se depilaba, el ubersexual es seguro de sí”. Como ven, la masculinidad en este nuevo siglo viene como las estaciones y se nos sigue presentando al hombre como un producto de consumo cualquiera.


Ubersexual es el hombre que se cuida, pero sin excesos, que tiene un aspecto masculino y estilo propio, además de tener confianza en sí mismo, pero sin caer en el narcisismo. Como extra le acompañan condiciones que no se dejan de admirar: comunicativo, franco y orgulloso de su condición de ser humano y no de macho, en resumidas cuentas, es el hombre ideal que todas deseamos y muchas los tienen en sus casas.

El actor George Clooney es el prototipo del ubersexual que se promueve en esta temporada. Hay otros tipos de hombres que el mercado no tiene la necesidad de promover, porque abundan por doquier, los consumimos y les damos vigencia, por lo tanto no necesitan promoción, como son los hombres pegadores, los que “siembran hijos” sin darles su apellido, los de las tres mujeres y dos familias, los castigadores y otros que imaginan tener tres “pelotas”.