mayo 05, 2006

Mercado y consumo de hombres


 

 
 
 
Cuando surgió el uso del término metrosexual, todas sin excepción lo usábamos, comentábamos de el, era tema de conversación en los diferentes medios, en ambientes familiares y de amigos. Muchas de nosotras anunciábamos el deseo de tener un romance con un metro y no precisamente el de Diandino, sin darnos cuenta de que estábamos consumiendo el nuevo producto del mercado de la moda; el hombre.

 
Hoy, el metrosexual cumplió su rol en el mercado, consumió muchas cremas y muchas mujeres, pero su carnaval ya pasó... Los hombres que se depilan, que se tiñen, que tienen un exceso de culto al cuerpo, son los metrosexuales, por lo tanto se pueden ir guardando en el closet y dar paso al hombre que todas hemos soñado y que hoy le llaman ubersexual y hombre del futuro. El ubersexual supone la vuelta de una masculinidad perdida. “Si el metrosexual se depilaba, el ubersexual es seguro de sí”. Como ven, la masculinidad en este nuevo siglo viene como las estaciones y se nos sigue presentando al hombre como un producto de consumo cualquiera.


Ubersexual es el hombre que se cuida, pero sin excesos, que tiene un aspecto masculino y estilo propio, además de tener confianza en sí mismo, pero sin caer en el narcisismo. Como extra le acompañan condiciones que no se dejan de admirar: comunicativo, franco y orgulloso de su condición de ser humano y no de macho, en resumidas cuentas, es el hombre ideal que todas deseamos y muchas los tienen en sus casas.

El actor George Clooney es el prototipo del ubersexual que se promueve en esta temporada. Hay otros tipos de hombres que el mercado no tiene la necesidad de promover, porque abundan por doquier, los consumimos y les damos vigencia, por lo tanto no necesitan promoción, como son los hombres pegadores, los que “siembran hijos” sin darles su apellido, los de las tres mujeres y dos familias, los castigadores y otros que imaginan tener tres “pelotas”.